COLABORACIÓN DE ANDRÉS HERRERA, DE HERRERA ZHANG CONSULTANTS

El pasado 5 de octubre el Gobierno de Navarra, en el marco de los “Viernes de Desarrollo Económico”, presentó bajo el título “China, tenemos un plan” las acciones que, desde 2017 hasta el pasado mes de septiembre, ha venido realizando con la República Popular. Acciones que han tenido dos denominadores comunes: un sentido integral de la relación y las relaciones con la provincia de Gansu como principal eje vertebrador.

Decir que China es un mercado prioritario parece algo de sentido común. El eje de la economía y política mundial lleva ya décadas en el Pacífico y es frecuente encontrar en el discurso de autoridades políticas y económicas españolas referencias a China y a la necesidad de proyectarse en aquel país. Pero lo que marca la diferencia de la política del Gobierno de Navarra hacia China es su carácter integral. A diferencia de las políticas imperantes en el Estado español que pecan de economicismo, el Gobierno de Navarra ha desplegado una política multidepartamental. Esta participación de distintos departamentos (hasta el momento Cultura, Educación y Turismo, además de Desarrollo Económico) supone una diferencia cualitativa y convierte la relación con China en una verdadera acción exterior de la Comunidad Foral fomentada y liderada por el departamento dirigido por Manu Ayerdi pero que va más allá, incluso del propio Gobierno, pues se coordina con la acción de la Universidad Pública y el Ayuntamiento de Pamplona (quizás en breve también con el de Tudela).

Cuando en cualquier foro se habla de cómo debe articularse la relación entre España y China, los expertos siempre hacen referencia a este concepto de relación integral. En Navarra, a la actual acción de Gobierno, de la UPNA e incipiente cooperación de ciudades, falta por sumar la diplomacia parlamentaria fundamental para tejer relaciones personales, intercambiar experiencias y que los legisladores navarros sean conscientes de como las transformaciones en un territorio tan lejano abren oportunidades -y entraña riesgos- para su electorado.

Este marco general, el Plan Internacional 2018, la política integral hacia China -como mercado prioritario- se concreta en el trazo de un horizonte estratégico hacia el cual caminar: el establecimiento de un vínculo de colaboración con la provincia de Gansu.

Desde que en junio de 2017 se renovara la voluntad de cooperación entre Navarra y Gansu los lazos no han hecho sino fortalecerse. En un artículo anterior ya se subrayaron algunos elementos comunes entre ambos territorios. Bajo el denominador común de ser puertas de dos rutas universales (el Camino de Santiago y la Ruta de la Seda) existen claros espacios de cooperación en las áreas clave de la estrategia de especialización inteligente, espacios que el Gobierno de Navarra esta dispuestos a impulsar en su cooperación con Gansu.

Desde una perspectiva estratégica la relación Gansu pretende establecer una cabeza de puente para la proyección de Navarra en el Mundo Chino. Detrás de la retórica hay objetivos concretos. El acuerdo firmado durante la visita de Alto Nivel en mayo de 2018 ha establecido una agenda común. Ambos Gobiernos cuentan con vehículos de comunicación permanente y el próximo día 24 de octubre se celebrará en Pamplona el Primer Foro de Cooperación Navarra-Gansu, en el marco del Día de la Internacionalización, en el que las empresas navarras tendrán ocasión de mantener encuentros con empresas de la provincia china y con reconocidos expertos a los que podrán consultar privadamente sus dudas sobre los negocios en el Mundo Chino.

Sin duda la relación con Gansu es prioritaria, estratégica y las buenas relaciones institucionales abren oportunidades a la colaboración entre las empresas de ambos países. La senda de transferencia tecnológica a cambio de mercado ya ha sido probada con éxito por otras regiones y países europeos en China. Navarra tiene, sin duda, mucho que aportar en esos términos y las empresas navarras mucho que ganar, pero, el Mundo Chino, va mucho más allá de Gansu.

El nuevo modelo de crecimiento al que aspiran las autoridades chinas, los desafíos a los que se enfrentan sus ciudades, las políticas culturales y de fomento de la industria turística, la búsqueda de estándares propios, el desarrollo de infraestructuras o las políticas de movilidad basadas en el desarrollo de vehículos de nuevo tipo y el desarrollo de una Alta Velocidad propia abren a las empresas navarras de prácticamente todos los sectores oportunidades que pueden aprovechar gracias al desarrollo de las nuevas tecnológicas, el comercio electrónico y unas conexiones cada vez más eficaces: el Mundo Chino está cada vez más cerca.

Si la cooperación tecnológica con China es central para el futuro de Navarra. Mención específica merece el sector agroalimentario. Las oportunidades del mercado chino son inmensas. La creciente preocupación por la seguridad alimentaria, el prestigio de los productos europeos y el desarrollo del comercio electrónico como canal de distribución favorecen la internacionalización de este potente sector navarra hacia la República Popular China.

El Mundo Chino va mucho más allá que Gansu y el Gobierno de Navarra es consciente y tiene en su agenda el respaldo a las empresas navarras en otras latitudes del país asiático. Más allá de las grandes metrópolis costeras, donde las grandes bodegas y marcas francesas e italianas están fuertemente posicionadas, las ciudades de segundo nivel o territorios como Taiwán ofrecen grandes oportunidades para determinados productos como el vino y el aceite.

Ya en 2007 Eugenio Bregolat, uno de los diplomáticos españoles que mejor conoce la República Popular, concluía una conferencia en Pamplona, apuntando a que la forma de actuar en China pasaba por la concertación entre el sector público y privado y haciendo un llamamiento a las Administraciones y a las empresas navarras a prestar atención a las oportunidades y amenazas procedentes del país asiático. Desde el sector público se han puesto los contactos institucionales, el conocimiento -a través de jornadas como la del 24 de octubre- y las líneas de ayuda para penetrar el siempre difícil mercado chino. Ahora les toca el turno a los clústeres, las asociaciones patronales y el sector privado en general. Las empresas navarras tendrán que decidir si dirigen sus esfuerzos hacia el Mundo Chino, si conforman alianzas con las empresas chinas o si se preparan para competir con aquellas firmas que están -o estarán- en sus mercados, pero tendrán que tomar decisiones porque ignorar la emergencia tecnológica y comercial del gigante asiático es poner su futuro en peligro.