Hace unos días se cerraba una nueva ronda de conversaciones entre los equipos negociadores de Reino Unido y la Unión Europea que no ha hecho sino confirmar la falta de avances que ya se adivinaba anteriormente. La situación preocupa dada la cercanía del mes de junio, fecha tope para que Reino Unido pida una eventual prórroga que hasta ahora ha rechazado.

Michel Barnier, jefe de las negociaciones por parte europea, se ha mostrado decepcionado y ha recordado los cuatro ámbitos en los que prosiguen las discrepancias:

  • Marco regulatorio. El llamado level playing field sigue siendo un escollo ya que la Unión Europea reclama a Reino Unido mayor compromiso en la adopción de unas reglas y estándares comunes para acceder al mercado común.
  • Gobernanza de la futura asociación UE-Reino Unido. Bruselas propone un único marco regulatorio y Londres en cambio busca que haya varios.
  • Cooperación judicial y policial
  • Pesca

Los equipos negociadores se volverán a ver las caras el 11 de mayo con la sombra de la prórroga más cerca todavía.