Lo que hay que saber

SITUACIÓN DEL BREXIT Y PRÓXIMOS PASOS

¿Cuál es el calendario previsto?

La fecha de salida del Reino Unido de la Unión Europea estaba prevista para el 29 de marzo de 2019 y a partir de ahí, se abrirían dos años en los que se mantendría el status quo antes de la desconexión definitiva.

Sin embargo, los sucesivos intentos de aprobar un acuerdo de salida han fracasado y han llevado a aplazar de momento la salida de Reino Unido de la UE hasta el 31 de octubre de 2019.

¿Cuál es la situación actual?

A pesar del acuerdo alcanzado por Bruselas y Londres el pasado noviembre, la incertidumbre sigue siendo total tras el rechazo de dicho acuerdo por parte del parlamento británico en tres ocasiones.

Con la prórroga hasta el 31 de octubre para una salida pactada, hay tiempo hasta entonces para lograr aprobar el acuerdo de salida, aunque la reciente dimisión de Theresa May añade nuevas incertidumbres al camino.

 

 

¿Cuál sería el peor de los escenarios para las empresas navarras?

Si las negociaciones sobre el acuerdo de retirada entre la UE y el Reino Unido tienen éxito, al Brexit le seguirá un período de transición hasta el 31 de diciembre de 2020. En este caso, todo se mantendrá provisionalmente como hasta ahora. Si las negociaciones no tienen éxito y no se concluye ningún acuerdo de libre comercio, nos enfrentaremos a unas relaciones comerciales con Reino Unido según los acuerdos de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y al resurgimiento de los derechos de importación (MÁS INFORMACIÓN EN EL SIGUIENTE EPÍGRAFE).

POSIBLES ESCENARIOS Y CONSECUENCIAS

 

¿Qué ocurre si se alcanza un acuerdo de retirada antes del 31 de octubre de 2019?
  • Entra en vigor el período transitorio hasta el 1 de enero de 2021.
  • Durante ese período se mantiene el mercado único y la unión aduanera como hasta ahora: libre circulación de bienes, servicios y personas.
  • Durante el período de transición se negociarán las condiciones de las futuras relaciones comerciales.
¿Qué ocurre si NO se alcanza un acuerdo de retirada antes del 31 de octubre de 2019?

Reino Unido pasa a ser un país tercero con los siguientes efectos:

En el comercio de bienes

  •  Aplicación de la normativa aduanera que funciona para terceros países
  • Aplicación de aranceles a las exportaciones e importaciones del Reino Unido.
  • Controles aduaneros en frontera a la salida de la UE y entrada en Reino Unido
  • Controles no aduaneros en frontera previstos en la normativa comunitaria (sanitarios, medioambientales, de calidad, etc.) en los puntos de inspección fronteriza.
  • Cambios en la fiscalidad (por ejemplo el IVA, que hasta ahora no aplicaba a las operaciones intracomunitarias)
  • Invalidez de contratos, garantías, registros de marca según lo establecido en las normas europeas.
  • Productos con origen en Reino Unido ya no computan como producto de origen UE. Impacto en el cumplimiento de los requisitos de origen exigidos por los tratados de libre comercio UE con otros países.
  • Denominaciones de origen y certificaciones geográficas dejan de estar protegidas en territorio del Reino Unido.
  • Procedimientos administrativos en general.
  • Divergencia regulatoria. Reino Unido podrá diseñar y aplicar su propia normativa en general, que podrá diferir de la europea, aunque la Organización Mundial del Comercio alienta para que no ocurra.

 Consejos:

  • Conocer la clasificación arancelaria de nuestra mercancía. Determina los requerimientos aduaneros y arancelarios.
  • Informarse sobre los requerimientos aduaneros.
    • Los requerimientos aduaneros pueden realizarse en persona, online o vía la figura del representante aduanero.
    • Existen procedimientos aduaneros simplificados. Informarse y solicitarlos con tiempo.
  • Analizar toda la cadena de valor de nuestro producto y efectos en ella (especialmente relevante para el sector de la automoción)

En el comercio de Servicios

  • Se regirá por lo establecido por la Organización Mundial del Comercio.
  • Los servicios que deseen prestarse en Reino Unido, con establecimiento físico (ej: sucursales bancarias) o sin él, han de tener la autorización del país. A la inversa también.

En inversiones

  • Pasaría a operar, para inversiones en Reino Unido, la normativa de dicho país.
  • Las inversiones españolas no podrán recurrir al Tribuna de Justicia de la Unión Europea para dirimir disputas al respecto.
  • No existe entre España y Reino Unido un Acuerdo de Protección de Inversiones (APRI9 ni parece viable que se haga, para dirimir disputas. Funcionaría el derecho británico.

En recursos humanos

Respecto al personal trabajador español que pueda desplazarse al Reino Unido, las estancias pasan a regularse por lo establecido por la Organización Mundial del Comercio, que solo recoge duraciones cortas y en cuatro categorías:

  1. Traslados intraempresariales, para personal directivo o especializado.
  2. Servicios temporales para firmar acuerdos de venta.
  3. Servicios temporales para fijar nuevo establecimiento.
  4. Prestaciones de servicios contractuales.

Para el caso de prestaciones de servicios contractuales establece un tope de 3 meses al año, pero para el resto de categorías no establece un tope.

POTENCIALES RIESGOS DEL BREXIT PARA LAS EMPRESAS

¿Qué riesgos puede suponer el Brexit con respecto al cambio de moneda?

Si los intercambios comerciales se llevan a cabo en esterlinas, es necesario valorar la exposición del negocio a las fluctuaciones de la moneda. Hay que tener en cuenta que desde el anuncio del Brexit la libra ha perdido valor frente al euro.

Es recomendable identificar las áreas de riesgo y hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿A qué tasa de cambio libra / euro deja de ser rentable mi actividad?
  • ¿Son posibles los cambios en el precio de la moneda en los contratos ya firmados?
  • ¿Cómo se puede reaccionar, minimizar riesgos o protegerse contra una libra potencialmente débil a largo plazo?
¿Qué riesgos puede suponer el Brexit con respecto a la cadena logística?

Es necesario analizar cómo la introducción de fronteras aduaneras, aranceles e impuestos puede afectar los costos y la competitividad general de las empresas.

En primer lugar, es recomendable hacer un inventario de los flujos de productos de la empresa a Reino Unido, tanto lo que se exporta como posibles compras a este país. Esto ayudará a comprender el alcance y los problemas potenciales en la cadena logística de la empresa.

En segundo lugar, habría que analizar los costes de procesamiento y hacerse preguntas como:

  • ¿Qué impacto tienen los costes administrativos adicionales?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de los controles fronterizos en los tiempos de entrega?
  • ¿Cuál es el impacto de las barreras comerciales en sus precios y costos? ¿Cuál es la repercusión al precio final de los productos?
  • ¿Son tus márgenes ajustados?
  • ¿Puedes pagar algunos de los costos adicionales?
  • ¿Cuáles son las consecuencias de eventuales retrasos en las entregas?
¿Qué riesgo puede suponer el Brexit con respecto a los contratos firmados y futuros?

Es importante verificar el impacto que Brexit puede tener en los contratos comerciales a corto y largo plazo. Los contratos firmados después del 29 de marzo de 2019 serán particularmente delicados.

Un contrato es en principio vinculante y todas las reglas y condiciones contractuales existentes también se aplicarán después del Brexit. Puede ser interesante que todas las partes interesadas revisen las obligaciones contractuales. Una nueva situación económica justifica nuevas reglas que deben reflejarse en los contratos nuevos y en los ya existentes.

Si tienes contratos comerciales en curso con partes contrarias británicas o partes sujetas a la ley del Reino Unido, conviene hacerse las siguientes preguntas:

  • ¿Sus contratos se basan en el principio de que el Reino Unido es miembro de la Unión Europea?
  • ¿Asumen la libre circulación de bienes, servicios y personas para ser ejecutados adecuadamente?
  • ¿Se basan en la existencia de un reglamento común entre España y el Reino Unido?
  • ¿Permiten una revisión de sus precios en caso de derechos de aduana?

Para los futuros contratos es recomendable identificar estrategias para reducir sus riesgos, fortaleciendo sus términos y condiciones.

¿Qué riesgo puede suponer el Brexit para la estructura de la empresa?

El Brexit puede afectar muchos aspectos de la estructura comercial de una empresa que mantiene relaciones comerciales con Reino Unido.

Algunas preguntas para la reflexión:

  •  ¿Hasta qué punto pueden las barreras comerciales potenciales afectar la ubicación del negocio?
  • ¿Tiene la empresa algún servicio en el Reino Unido que dependa del acceso al mercado único o la infraestructura del mercado (o viceversa)?
  • ¿Tiene servicios que dependen de la transferencia de datos entre el Reino Unido y Bélgica?
  • ¿Tiene socios en el Reino Unido cuyos servicios dependen del acceso al mercado único o la libre circulación de servicios?
  • ¿El modelo de cadena de suministro sigue siendo eficiente en impuestos?
  • ¿Se planea trasladar algunas de sus actividades, operaciones o servicios?
  • ¿Existe la oportunidad de optimizar sus servicios automatizándolos o subcontratándolos?
  • ¿Qué impacto tendrá Brexit en la política de personal?
¿Qué riesgo puede suponer el Brexit para los sistemas informáticos de mi empresa?

El impacto de Brexit en el comercio, la legislación o los impuestos requiere inevitablemente cambios en los sistemas y aplicaciones informáticas y de gestión que apoyan las operaciones comerciales con el Reino Unido.

Las posibles restricciones al intercambio de datos entre la Unión Europea y el Reino Unido también pueden tener consecuencias, en particular sobre la ubicación y el uso de los datos. Esto será particularmente relevante si la empresa proporciona datos personales o tiene centros de datos en el Reino Unido.

En este contexto, es bueno:

  • Comprobar hasta qué punto la organización y sus sistemas son flexibles para responder a los cambios en los controles fronterizos, los nuevos procedimientos administrativos, las restricciones de viaje, los impuestos, etc.
  • Planificar las inversiones necesarias para reconfigurar o actualizar sistemas
  • Evaluar los riesgos de los datos examinando dónde se utilizan y almacenan los datos personales
  • Anticipar el impacto en la capacidad comercial de las restricciones en la transferencia de datos entre la Unión Europea y el Reino Unido
  • Adaptar, si es necesario, la infraestructura de datos
¿Qué pasa con las empresas que sólo exportan a la Unión Europea?

Muchas empresas exportadoras lo hacen sólo a países dentro de la Unión Europea, que en realidad es un mercado único. No tienen por lo tanto experiencia en el comercio internacional con terceros países, más complejo que en el caso de los países europeos.

Los países que están en esta situación y que tienen entre sus mercados europeos a Reino Unido están en una situación que deben vigilar, ya que a partir del 29 de marzo serán exportadores a terceros países. Deben por lo tanto registrar su empresa ante la autoridad aduanera nacional si todavía no lo ha hecho con el fin de poder realizar operaciones comerciales con países no pertenecientes a la UE. Por otro lado, en el caso en el que la empresa se halle registrada en la Mini Ventanilla Única de IVA en el Reino Unido, debería registrarse en uno de los Estados miembros de la Unión Europea.

OPORTUNIDADES DEL BREXIT

¿Puede conllevar efectos positivos el Brexit?
Afortunadamente, el Brexit también ofrece algunas oportunidades para las empresas. La producción de ciertos productos en el Reino Unido debería, por ejemplo, aumentar. 
Por el contrario, quizá sea posible recuperar cuota de mercado que hasta ahora correspondía a las empresas del Reino Unido en el mercado de la UE.